
La Navidad ya pasó. Sobrevivimos. Nadie sabe muy bien cómo, pero aquí estamos. En este capítulo miramos hacia atrás y analizamos las fiestas desde una perspectiva feminista, después de que se hayan apagado las luces, se hayan guardado los adornos y haya quedado claro quién sostuvo la magia una vez más. Hablamos de la sobrecarga invisible, de las cenas eternas, de las sonrisas obligatorias y del famoso “espíritu navideño” que, curiosamente, suele recaer siempre en los mismos cuerpos. Este episodio es un pequeño homenaje a todas las que atravesaron la Navidad como pudieron… y vivieron para contarlo.